Nuevos desafíos para las marcas en un contexto de cambio

Luego de la manifestación ciudadana del pasado viernes 25 de octubre, muy probablemente la más potente, multitudinaria, y mediática de nuestra historia, muchos coincidimos en decir: “Chile despertó”. El legítimo acto democrático y pacífico parecía ganarle a esa pesadilla colectiva experimentada en días previos, ciertamente la más violenta, vivida en democracia.

Sin embargo, durante los días posteriores vimos con frustración, en todas nuestras ventanas y pantallas, que la pesadilla no solo no terminaba, sino que más bien se hacía aún más agobiante y dramática.

Toda esta escena, nos ha hecho reflexionar y conversar a los chilenos como hace mucho no lo hacíamos. En este contexto, se ha empezado a escuchar un sonido, una pequeña palabra, primero esbozada con timidez, pero que poco a poco toma fuerza entre ciertas voces comprometidas con la búsqueda de un espacio, mítico, utópico tal vez, como es el bien común: La empatía, un concepto que en tiempos cacofónicos, suena a algo parecido a encontrar un pulso, un ritmo que nos permita interpretar algo medianamente tolerable para todos.

Pero la empatía, sabemos, es tan difícil como simple a la vez. Porque para empatizar es necesario partir por ver al otro. Y he aquí que, en mayor o menor medida, todas y todos podemos reconocer algún grado de “deuda”. Hoy, de cara a construir un mejor futuro, parece haber relativo consenso en que se necesitan transformaciones profundas y a todo nivel. Un nuevo paradigma basado en el respeto mutuo, en nuestra forma de vincularnos, entre nosotros, con las organizaciones y por supuesto, nuestro entorno.

Justamente a partir de su compleja simpleza, en Procorp hemos querido reflexionar cómo desde nuestra actividad y competencias, la empatía se aplica en temas hoy especialmente relevantes como son la búsqueda de identidad, un propósito que nos permita encontrar sentido a nuestros actos, así como diseñar servicios orientados a mejorar la vida de las personas y la sociedad en su conjunto.  Como plantea nuestro Director de Diseño, Roberto Concha en su columna “Marcas atrapa talentos”, al final del día, no hay nada más atractivo que compartir valores con alguien, sobre todo si trabajaremos (viviremos) juntos.

En  sintonía con lo anterior y como un sincero intento por aportar a una mejor comprensión del factor humano y los desafíos que transversalmente nos presenta el proceso constituyente que hoy comienza, compartimos en esta oportunidad dos visiones de nuestros socios, Gonzalo Castillo y Diego Labarca:  una, sobre la tridimensionalidad de una marca sustentable y otra, sobre los desafíos de humanizar la transformación digital…Los invito a leer y comentar,

un saludo afectuoso.

Por Matías del Campo
Director Creativo General